Al cierre de 2025, los mercados financieros globales están protagonizando una escena extremadamente inusual y llena de contradicciones. Por un lado, la tendencia a la debilidad del dólar estadounidense se vuelve cada vez más evidente, mientras que, por otro, el tipo de cambio del renminbi avanza imparable, alcanzando máximos en dos años y medio. Al mismo tiempo, activos tradicionales de refugio como el oro y la plata están experimentando una reevaluación histórica de su valor, con precios que alcanzan nuevos máximos una y otra vez. Sin embargo, en esta gran celebración macroeconómica que debería allanar el camino para las criptomonedas, uno de los protagonistas, Bitcoin, ha caído inesperadamente en el silencio, con su precio oscilando en un rango clave sin avanzar.
Este guion clásico, como de libro de texto, de optimismo —dólar débil, refugios fuertes— parece fallar en el caso de Bitcoin. El mercado no puede evitar preguntarse: ¿por qué el auge del renminbi y la caída del dólar no han logrado, como en el pasado, encender la llama de un mercado alcista en las criptomonedas? ¿Se trata de una simple falla temporal del mercado o de una transformación estructural más profunda?
Contexto macro
Para entender la situación de Bitcoin